LA FAMILIA

Aquí quedan retratadas las tres generaciones, todos sus miembros hasta los más pequeños aportan algo al proyecto.

Aquí están retratadas las tres generaciones.

La primera está formada por Fernando Canals y Concha Sotillo. Él se ocupa de cosas de derecho de difícil e  innecesaria explicación. Hubo un tiempo en que se dedicó a escribir sesudos e incomprensibles libros sobre la hipoteca. Le queda la nostalgia del escritor fracasado y la alivia redactando estos textos. Ella, amén de filóloga hispanista y por tanto centro de consultas, es una auténtica “mamma” en el sentido más latino del término, nos cuida, agasaja y prepara las tarteras en época de vendimia, como es propio de esa especie en vías de extinción.

La segunda la forman por un lado Bryan y Clara. Él es el enólogo y alma del proyecto. Ella también es enóloga, se mantiene al margen del proyecto porque trabaja para otra bodega, pero es uno de nuestros más rigurosos catadores.

Y por otro, Fernando y María. María es nuestra diseñadora gráfica, se ocupa de la oficina y atiende a los clientes.

Fernando, es asesor fiscal, lo cual es un grande alivio porque aporta un punto de cordura a la pasión, y nos echa una mano en la burocracia y en las cuentas.

Y la última generación es la de los pequeños, el futuro del proyecto. Por un lado, la hija de Clara y Bryan, una auténtica Olivia MacRobert Canals, que con un par de años y pocos meses ha desarrollado ya una acusada personalidad, producto seguramente de la diversidad de hemisferios genéticos. Por otro los hijos de la otra pareja, Guillermo y Mateo, que son lo más parecido a los famosos Zipi y Zape de los TBO de la España de postguerra.