Hemos escogido las montañas como imagotipo de nuestra bodega.
Las montañas transmiten ideas de ascensión, verticalidad, y solidez, masa.
Las elegidas expresan además nuestra idea de diversidad, biodiversidad,
que entendemos es tradición en Rioja.

 

En la base está Table Mountain; es la base no tanto porque sea la montaña
de menor altura y porque literalmente sea en la mesa donde especialmente
se aprecia nuestro trabajo, sino porque siendo la imagen icono de Ciudad
del Cabo nos remite a Bryan MacRobert, que es el alma de nuestro proyecto,
quien la tenía siempre a la vista en los años en que su pasión por el vino
se desarrollaba en la granja familiar allá en el límite sur del hemisferio sur.

Las otras tres forman sierras que dan idea de la diversidad del Rioja:
abrazan cuatro comunidades políticas distintas, y explican los diferentes
climas, suelos y cepas que aportan su variedad a nuestros vinos.

En orden ascendente, en primer lugar la Sierra de Cantabria,
que delimita al Rioja por su norte. Hemos escogido un perfil
que se puede percibir desde fincas que cultivamos en Rioja alavesa,
en el que se destaca El León Dormido que es también la referencia

más próxima a la ciudad de Logroño en que vivimos.

A continuación el perfil de la Sierra de la Hez que marca el límite sur
de la parte oriental del Rioja, tomado desde la viña de Tudelilla
que nos surte de esa garnacha tan especial.

Y la más elevada, la Sierra de la Demanda, en la que se alza el Monte
de San Lorenzo, tótem del Rioja, límite sur de su parte occidental y perceptible
casi desde cualquier punto de nuestras viñas en la zona, incluida Rioja alavesa.
Las sierras vienen definidas por colores que pueden ser tan cambiantes
como la vida misma, y encerradas en un círculo que quiere indicar la suma
de hemisferios que nuestros nombres expresan, pero que no quiere terminar
de cerrarse porque se abre a nuevas expectativas y horizontes. Quizás
pueda imaginarse la copa y sentir la tierra del vino que se bebe de ella.
Dos notas de color, acaso el sol, acaso la luna, que marcan
nuestros ritmos, completan la perspectiva.

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